El masaje relajante y el masaje descontracturante pueden parecer parecidos, pero tienen objetivos distintos. Elegir bien evita expectativas equivocadas.
Masaje relajante
Busca reducir estres, bajar el ritmo y favorecer descanso. Suele tener un ritmo fluido y una intensidad moderada.
Masaje descontracturante
Se enfoca en zonas de tension o sobrecarga. La intensidad se adapta al cuerpo y al objetivo de la sesion.